LA HISTÒRIA DE LA NIT I EL DIA

JAMESbROWNW

La història que han creat els alumne de 1r d’ESO, ha d’acabar amb una de les imatges de la web jamesbrowne.com.  Hi ha un total de 17 imatges de les quals han triat una .La seva història ha de contenir introducció, nus i desenllaç.

LA HISTORIA DE LA NOCHE Y EL DÍA

  • Abuelo, ¿me cuentas un cuento?
  • No; ya es muy tarde, y además mañana tienes que ir a la escuela.
  • Es que no tengo sueño. ¡Por favor!
  • De acuerdo.
  • ¡Bien!
  • Muy bien. Creo que te gustará mucho la historia que te contaré.

Érase una vez, dos hechiceros que caminaban a la luz de la luna por una sinuosa carretera.

  • ¿Cómo se llaman?
  • ¡Cómo quieras! Llama a uno, por ejemplo, tu color favorito y a otro…llámale como tú.
  • ¡Perfecto! Ahora, sigue.

Llegaron a un río rodeado de saucos. Se dieron cuenta de que era muy peligroso para cruzarlo a nado, pero gracias a sus destrezas mágicas construyeron un puente de piedra con los pálidos guijarros de la orilla. A medio cruzar, se presentó una figura negra con un pelo dorado y un vestido con estrellas. Era la Noche.

  • Un momento, ¿qué pinta la Noche aquí?
  • ¿¡Aún no te has dormido!?
  • Es muy emocionante, pero no entiendo eso de la Noche.
  • Es que si me interrumpes, no te enterarás. Bien, sigo.

La bella Noche se presentó a los agotados aventureros con una radiante sonrisa. Dijo que les estaba buscando porque el cielo se estaba cayendo a trozos, y, claro, si no hay cielo no hay noche.

  • Crees que podemos utilizar la magia para reparar el cielo- narró Nombre.
  • ¡Estoy convencido de que sí! Ya vamos, Noche pesada.

Surcaron los cielos con sus escobas voladoras hasta llegar al Reino de la Noche, que estaba muy cerca del Reino del Día. Ambas estaban en lucha.

  • ¡Aún no estás dormido!
  • Pero ya entiendo lo de la Noche.
  • Sigo, pero que sepas que me enfadaré si te duermes en clase.
  • Tú y tus bromas, abuelo. ¡Continúa!
  • Por dónde iba yo… ¡Ah, sí!

Al llegar al maravilloso mundo de la Noche, desde donde se veía el Reino del Día con un sol potente, vieron una tropa de soldados dirigiéndose a una gran nave voladora cargada de estrellas. Entraron en una torre altísima de cristal azul con grandes ventanas de colores y una cúpula también de cristal con dibujos de estrellas brillando. Subieron hasta un salón real donde allí la Noche les contó a los hechiceros la historia de la guerra entre el Reino del Día y el Reino de la Noche.

  • ¿Me la puedes contar?
  • Por supuesto. Todo comienza cuando el Sol y la Luna se alinean y se forma un eclipse.
  • ¿Y qué tiene que ver con la historia?
  • Antiguamente, estos reinos estaban unidos, pero se pelearon. Llevan mucho tiempo en una terrible disputa.
  • Ya lo entiendo, pero, ¿qué tiene que ver esto con el cielo que se cae a trozos?
  • Si me dejas seguir con la historia, lo sabrás.
  • Venga, continúa.
  • Creemos que esto es culpa del Reino del Día, dijo la Noche.
  •  ¿Cómo lo podéis saber si no os habláis?, dijo Color favorito.
  • Si al menos nos dejaseis ir a ese reino, dijo Nombre.
  • ¡Ni hablar! ¡Nos podrías traicionar!
  • No, no os traicionaremos. Solo queremos oír su versión.

Después de mucho tiempo de pensar y repensar, la Noche cedió a la propuesta. Salieron al exterior y una patrulla de soldados les acompañaron a la nave para viajar hacia el Reino del Día.

  • Abuelo, ¿no me contarás nada sobre esa supuesta guerra?
  • En esta parte de la historia te contaré la versión del Reino del Día.

Al llegar al reino, el cual estaba demasiado destrozado por todos los bombardeos y todos los fragmentos de cielo caídos, vieron, en la puerta del castillo, a una hermosa princesa con un bello vestido que parecía, y lo eran, unos radiantes y deslumbrantes rayos de luz. En ese mismo instante los vio. Nombre se enamoró de esa figura tan hermosa.

  • Vamos hija, han venido en la nave contraria, dijo el rey con una voz ronca. Llevaba un arañazo en la cara.
  • ¡Disculpe, Majestad!- se acercó Nombre al rey corriendo.

Le persiguió Color Favorito.

  • Somos viajeros de un lugar lejano donde se practica la magia, y queríamos, digo, nos pidieron ayuda para reparar el cielo y…
  • ¡Quién os pidió ayuda! – dijo furioso el rey sabiendo que eran del bando contrario.
  • El Reino de la Noche –contestó la princesa-. Supongo que lo sabías por la nave, padre.
  • Bien, así que solo queréis arreglar el cielo, ¿eh?
  • Sí – afirmó Nombre, pero también queremos arreglar este problema que hace daño a los ciudadanos…la guerra. Queremos averiguar el motivo de esta. Además queremos irnos en paz y continuar el viaje que emprendimos.

Las palabras de este conmovieron al rey y les dejó pasar para contarles la historia.

  • Bien, sentaos si sois tan amables –ordenó a los chicos. Os lo contaré todo.
  • Adelante –dijo Color Favorito.
  • Todo empezó cuando mi hermana, la Noche (supongo que la conocéis) fue coronada reina de Reino Celestial, que era el reino que tenía el poder antes de que nos separásemos. El caso es que le pedí que me diera una porción de su poder para reinar como yo quería el pueblo donde vivían mis amigos, ya que eran pobres y mi padre avaricioso, pues ella no me lo dejó. Me acusó de actos malvados y, por esa razón, nos separamos. Unas personas me apoyaron a mí y otras, a ella.
  • No le querría faltar al respeto, Alteza, pero su hermano nos contó lo contrario.
  • ¡Mentirosa!
  • Padre, mira todos los años que han pasado. Puede que ya ni os acordéis de lo que pasó. ¡Ya estoy harta de ver estos estúpidos soldados que van a combatir o a …
  • ¡Ya lo tengo! Os habéis equivocado de gente. No somos nosotros los que tenemos que reparar el cielo, sino vosotros juntando otra vez vuestros reinos.
  • Tenéis razón. Gracias de todas formas.

Al salir del castillo, se dirigieron al Reino de la Noche. La princesa escribió un tratado de paz y todos lo firmaron. El reino celestial se unificó con ese consensuado pacto y los viajeros siguieron su viaje.

  • ¡Espera Nombre!, gritó la princesa. ¡Muaaa!- se besaron a la luz del alba. Comenzaron a recomponerse todos los fragmentos del cielo.
  • Y, por fin, se durmió.

Lluc Guasp.