Torna l’escriptura narrativa

Els alumnes de 2n d’ESO A i B han realitzat una activitat d’escriptura creativa titulada M’agrada … i No m’agrada …. Ha consistit en un llistat caòtic en el qual havien d’incloure particularitats que els agrada o que no els agrada, tenint en compte que havien d’aparèixer barrejats aspectes referits amb els cinc sentits humans: tacte, vista, oïda, olfacte i gust.

He fet un collage recollint aquells que a mi més m’han commogut. Segur que molts d’ells us faran reflexionar!


ME GUSTA… ME GUSTAN…
Los fuegos artificiales, celebrar mi cumpleaños y comer mucha tarta, leer un libro y sentir que la protagonista soy yo, contemplar el fuego de una chimenea, estar en otro país y reírme porque no entiendo el idioma, reencontrarme con alguna amiga que hace años que no he visto, chupar la cabeza de las gambas, probarme la ropa de mi madre y utilizar su maquillaje cuando ella no está, pisar las rayas del suelo mientras camino, observar las estrellas en la noche de San Juan, que me hagan sorpresas, escuchar una canción que me gusta, subirla a todo volumen y que mi madre cante y baile conmigo, que me hagan fotos aunque yo salga mal, leer sin que nadie me moleste, tenerlo todo ordenado para encontrar rápidamente lo que busco, tomar apuntes con colores, los grumos del Colacao, el sonido al pasar la página cuando leo, la tortilla de patatas de mi abuela, los plátanos de Lidl, llevarme bien con todos, explotar el papel de burbujas, las personas muy sinceras, los abrazos y los besos, saber cómo vestían o pensaban las personas del pasado, sentir la caricia de alguien por la espalda, oír el ruido de los barcos cuando se marchan, despertarme temprano y acordarme de que es festivo, poder contar las estrellas, la textura de la madera sin astillas, la sensación de despegue de los aviones, que la gente se ría a carcajadas por cualquier tontería, estar con la gente que me quiere de verdad, tomar M&M viendo fotos con mis amigas, sonreír a la gente cuando no hay nada de que hablar, ver a mi abuela reír, coleccionar pegatinas de tiendas para pegarlas en mi cartapacio, la sensación de poner la última pieza en un rompecabezas, las mañanas en las que mis padres me traen cruasanes para desayunar y tomármelos con la leche, estar a solas cuando llueve, ver documentales de horas y horas, la frescura de Mallorca, la sonrisa de los míos, imaginar escenas actuadas por mis personajes inventados, contar bromas excelentemente malas, abrazar a mi madre después de todo un día sin verla por estar en el colegio, el olor del pan, olfatear la comida cuando está lista, descansar cuando vuelvo del colegio, tumbarme sobre la barriga de mi abuelo, revolcarme en el césped, conversar con mi mejor amiga y la que mejor me entiende (que es mi madre), recordar con fotos los momentos vividos con mis amigos, dibujar porque me tranquiliza, el fresquito de la cara después de haberle dado la vuelta a la almohada, el sonido de una lata al abrirse, tachar los días del calendario, el boceto inicial antes de comenzar un dibujo, escribir en cada momento, observar a la gente mientra voy en coche, pensar que puedo leer las mentes, perder el tiempo mirando las agujas del reloj, ganarme la confianza de la gente, soñar cosas posibles, llorar de vez en cuando y saber que aún me salen lágrimas, el olor de las cosas nuevas, morder los tapones de los bolis y, en definitiva, comerme la vida.

NO ME GUSTA, NO ME GUSTAN…
Que se ponga a llover y no tienes ni paraguas ni chaqueta, los que van por la calle hablando y pasan delante de ti y los tienes que esquivar, los coches que van a cincuenta por la autopista, el sonido de las gaviotas, el olor a podrido cada vez que se nos olvida sacar la basura, la decepción que se llevan mis padres cada vez que hago algo mal, dejar encendidas todas las luces de la casa, mancharme de tomate la ropa recién lavada, las risas falsas, que una corriente caliente me dé directamente a la cara, que el pelo se me quede enganchado en el secador, que insulten a mi madre ya que es la persona que me dio la vida, la sirena de los coches de la policía, que me dé un escalofrío después de beber algo, ver el cielo lleno de nubes negras, ver que la gente hace trampas, las personas que no se intentan poner en los zapatos de los demás y que no respetan las decisiones ajenas, que mi madre me regañe y la sensación que se me queda al saber que la he decepcionado, que la gente deje la tapa del váter hacia arriba cuando ha tirado de la cadena, que la gente me diga “te lo dije”, que la gente haga ruido mientras come, que hablen de mí a mis espaldas, que me digan que lea algo y no entender la letra, tragarme las pepitas de las uvas en Nochevieja, mirar las olas porque parece que nunca llegan, que la gente masque chicle con la boca abierta, que se me rompa la punta del lápiz mientras estoy escribiendo, tocar accidentalmente el papel con los labios, los tonos de voz demasiado agudos de los personajes de dibujos animados, el roce de las etiquetas cuando me pruebo una camisa nueva, tener las manos aceitosas, que me hablen cuando estoy enfadada, las falsas despedidas, el morirme de frío, el bus con mucha gente, el insomnio, la playa en días de viento, cuando una persona pretende forzar sus creencias y opiniones, que la gente diga tacos, ver cómo se discute la gente, la gente que se mete en problemas, los ruidos extraños de la noche, las noticias de la televisión que siempre son malas, ver a la gente sola, las personas que se han destrozado la vida por las drogas, oler flores que no tienen olor, pensar en lo que va a pasar dentro de cuarenta o cincuenta años, tenerle miedo y pensar en la muerte, cuando me riñen estando delante de la gente, el estrés que siento cuando voy a llegar tarde a algún sitio, el zumbido de un insecto, saludar a alguien y que no te conteste, no saber controlar mis gestos ni mi tono de voz, que se mueva la regla cuando intento hacer una línea recta, la gente que me dice que estoy en la edad del pavo, tener las manos mojadas y tocarme la cara, tener la nariz tapada, los machistas, racistas y feministas, la gente triste, el ruido del cuchillo al rasparlo en el plato, perder cosas que hace poco que me he comprado, estar enfadada con gente que quiero de verdad, que se piensen que soy tonta porque soy rubia, ir a la peluquería y que me corten el pelo más de lo que he pedido, que me acusen de algo que no he hecho, que las personas se crujan los dedos, las personas que te mienten a la cara, que me cojan las cosas sin permiso, estar solo los fines de semana, ordenar mi habitación cada semana, estar con más de treinta personas, hacer daño a la gente, tener los pies fuera de la manta mientras duermo, el chirrido de las tizas sobre la pizarra, que no me quepan los libros en el cajón del pupitre, que el bolígrafo esté lleno de tinta y no me escriba, los baños públicos, el tacto de los chándales, que los taxistas vayan muy rápido pensándose que son los reyes de la carretera, que la toalla tenga un tacto áspero, la gente que dice que es feliz para que otros le sigan o le copien, ver cómo este mundo se está destrozando, el olor de los perros cuando están mojados, ver cómo la gente llora y, en definitiva, desperdiciar la vida.